El carácter sagrado de ciertos bosques en el universo céltico, es conocido a través de Marcial, cuando se refiere al "sacrum Buradonum illicetum", un encinar sagrado de Celtiberia, que quizá corresponde a la actual Beratón, enclave soriano en la falda del Moncayo. (Marcus Valerius Martialis, 89; V, 55, 23)