Decía el agustino Andrés de Urdaneta, de cuyo parecer era el mismo Legazpi, que este aparato se emplease en la Nueva Guinea y no se fuese a Filipinas, fundándose en el empeño que el emperador Carlos había hecho en el rey Juan III de Portugal, de las Molucas, que decían comprehendían las Filipinas por ser todas unas; y así no se podía ir a ellas sin gran riesgo de conciencia. (P. Chirino, 1635: 17)